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Friday, July 31, 2020

Siena, La Revelación De La Toscana



Pensar en la Toscana es imaginar la grandeza de Florencia y todo lo que esta bellísima ciudad tiene que ofrecer o dibujar una ruta por preciosos parajes verdes rodeados de bucólicos pueblos llenos de encanto. He aquí una buena noticia. La Toscana es todo eso y mucho más, porque también hay un término medio. Quien mejor lo encarna es la ciudad de Siena. Para nosotros fue la primera parada en nuestro recorrido por esta idílica región italiana y os aseguramos que es imposible olvidarlo. Siena es una ciudad de tamaño medio, apenas 60.000 habitantes, pero cuenta con una historia que apabulla y que se refleja en sus calles. Cada edificio, cada rincón, cada esquina es un tesoro que hace las delicias del visitante y pese a contar con un tamaño reducido es seguro que a tu vuelta te faltarán cosas por ver y sólo podrás pensar en volver. Si lo que quieres es saber qué ver en Siena o cuáles son las visitas obligadas en Siena, aunque tu escala sea corta toma nota, porque esto te interesa.


Normalmente si visitas Siena, es casi seguro que harás alguna otra escapada a rincones de la Toscana. Lo más normal desde nuestro país es volar a Milán o a Roma, aunque desde allí Siena está bastante alejada. Desde Milán, como fue nuestro caso, se tardan unas cuatro horas en coche. La carretera es muy buena, aunque los italianos tienen fama muy justificada de conducir, digamos que con bastante prisa. Desde Roma la distancia es algo menor, apenas dos horas y media. Sólo algunas ciudades cuentan con vuelos a Florencia, que dista casi hora y media o a la principal puerta de entrada a la Toscana, el aeropuerto Galileo Galilei de Pisa, a unas dos horas.

Nosotros nos alojamos en el hotel NH Siena, muy cerca de la entrada a la zona antigua de la ciudad, que por cierto, es Patrimonio Universal de la UNESCO desde hace más de 20 años. La verdad es que es un gran punto de partida y el hotel nos pareció muy satisfactorio. Estas fueron algunas de las cosas que más nos gustaron de Siena, sin perjuicio de que haya otras muchas.


LA PIAZZA DEL CAMPO

Nuestro recuerdo de Siena estará para siempre ligado a llegar de noche y sentarnos en una terraza de la Piazza a comer una pizza. De hecho nos atreveríamos a decir que es uno de los imprescindibles, aunque al ser epicentro turístico es fácil que los precios no os parezcan muy ajustados. Aún así compensa. La sensación de felicidad es enorme. Es fantástico darse una vuelta por una de las plazas con más historia de toda Italia e incluso de Europa.


La Piazza del Campo es casi inabarcable en una sola foto y siempre está repleta. Cuenta con una peculiar forma de abanico y si os fijáis en el suelo veréis que una serie de líneas la dividen en nueve partes en recuerdo de los llamados "Nueve Señores", que gobernaron la ciudad desde el siglo XIII. Hasta 11 calles confluyen aquí y cualquiera es buena para llegar. Una de las recomendaciones más habituales es hacerlo desde el "Vicolo San Pietro" un estrecho callejón que nos oculta la plaza hasta que la tenemos justo delante y contribuye a aumentar su grandeza.


Hay dos días al año, el 2 de julio y el 16 de agosto, en que esta plaza alberga el famoso "Palio", una peculiar carrera de caballos de origen medieval en la que compiten los diferentes distritos de Siena. La principal razón de que nuestras fotos no permitan apreciar mejor los detalles es que llegamos apenas unos días antes de la segunda de esas citas y como veréis estaban vallando y acondicionando la plaza. Si la encontráis en plenitud no dejéis de ver la Fonte Gaia, una fuente vestigio de la llegada del agua a la ciudad. Disfrutad de la arquitectura de sus edificios. Muchos son palacios con muchos siglos a sus espaldas.


Con sus bajos reconvertidos en restaurantes y bares en los que nunca hay un respiro, los palacios tienen nombres de diferentes familias y cuentan todos con la misma altura. Este de abajo, por ejemplo, es el de Sansedoni.


Obviamente la joya de la corona de esta plaza es el llamado Palazzo Pubblico, actualmente sede del ayuntamiento. El también conocido como Palacio Comunal, data del siglo XIV y preside con majestuosidad el lugar gracias a su estudiada curva que se adapta perfectamente a la forma de la plaza.


Su campanario o campanile es la Torre del Magia, de una llamativa altura, ya que en su día, el siglo XIV, fue diseñada para batir la del Palacio Vecchio de Florencia. Y es que entre ambas ciudades la rivalidad siempre ha sido una nota característica.


No llegamos a hacerlo, pero se puede visitar el interior y subir a la torre para obtener unas vistas que quitan el hipo. Al ser tan alta es visible desde muchos lugares, así que es fácil que te acabes enamorando de sus vistas. Para que veas un ejemplo abajo tienes dos, pero se podrían poner muchos más. Son fotos tomadas desde la Vía Rinaldini, una de las calles que lleva a la plaza, y desde el arco de la popular Vía Sant'Agata, que ayuda a una foto muy artística. Y no serán las últimas que veas, ni aquí ni en tu viaje.



EL DUOMO DE SIENA

El segundo lugar más buscado por cualquier turista que se precie está a tan sólo unos metros. Basta recorrer algunas de las intrincadas calles del casco histórico para llegar a la Piazza del Duomo, dónde encontraremos el que a nosotros nos pareció el edificio más impresionante de la ciudad (y sólo hay que recordar de dónde venimos) y uno de los más increíbles de todo el viaje.  Es la preciosa Catedral o Duomo de Siena.



La de Siena es una catedral gótica que recuerda mucho a otras que veremos en Italia. Es muy grande, sobre todo en proporción con todo lo que la rodea y eso amplifica el efecto. Si os parece bella por fuera, no dudéis en visitarla por dentro, porque seguramente es la más bonita de toda la Toscana. El precio arranca en 13 euros, pero es que dentro hay mucho que ver. Un par de esculturas de Miguel Angel, pinturas de Donatello y un sinfín de tesoros. Y es que se puede visitar la Catedral, el Museo, la Cripta, el llamado "Panorama", el Baptisterio y mucho más.  El mármol blanco y oscuro le da un toque especial.


No dejéis de mirar al suelo, dónde 56 recuadros de mármol representan escenas de la biblia. El Panorama, justo al lado, ofrece vistas privilegiadas de todo el edificio. La cripta, descubierta por casualidad hace apenas 20 años, es un salón de 180 metros cuadrados con frescos intactos de 1.200 años de historia.


En la parte de atrás está el Basptisterio de San Giovanni o San Juan, en la plaza del mismo nombre. Su apariencia quizá no te llame la atención, pero en su interior hay una preciosa pila bautismal y muchos tesoros artísticos.



Si por dinero o por tiempo sólo visitas el interior de un edificio en Siena, acertarás seguro con el Duomo. Si quieres ver todos sus edificios la tarjeta OpaSiPass lo abaratará. Abajo te dejamos el enlace dónde puedes encontrar toda la información.

LA PIAZZA MERCATO

La Piazza del Campo y el Duomo son, sin duda los lugares más conocidos de Siena, pero te vas a perder mucho si te quedas ahí.  Justo a espaldas del Ayuntamiento puedes encontrar la Piazza Mercato, conocida así porque se monta un mercado muy animado todos los domingos. A su espalda tienes la Toscana en estado puro. Como comprobarás, salir de la ciudad es cuestión de dar sólo unos pasos.


Ya os dijimos que el Campanile, por su increíble altura, es muy fácil de divisar desde muchos puntos. Aquí lo tenemos muy cerca y encaja fantásticamente con la arquitectura de las casas colindantes, construidas con diferentes colores y en las que aún se tiende la ropa. A nosotros fue una de las postales que más nos gustó.


 
LAS CALLES COMERCIALES DE SIENA. BANCHI DI SOPRA

La Piazza Salimbeni y su consiguiente Palazzo también es un lugar muy concurrido. Actualmente aquí se encuentra la sede del Monte dei Paschi di Siena, uno de los bancos más antiguos del mundo. El palacio es renacentista y la estatua que preside el lugar es la de Sallustio Bandini.



La plaza se encuentra en la Via Banchi di Sopra. Uno de los mejores consejos que os pueden dar en Siena es que os perdáis por sus callejuelas y que lo hagáis sin miedo. Esta es una de las más comerciales y animadas junto con Banchi di Sotto y la Via di Citta. Si seguimos en dirección a la Piazza del Campo encontraremos el Palazzo Tolomei.


Estamos en una de las plazas peatonales más populares de Siena. Frente al Palacio está la iglesia de San Cristóbal, que actúa como contraste.


En el centro de la plaza un obelisco culmina en una estatua de la loba que alimenta a los gemelos Rómulo y Remo, origen de la ciudad de Roma. No es la única que encontraremos en Siena. Y es que al parecer circula la leyenda de que Siena fue fundada por Senio, hijo de Remo, que para evitar la ira de su tío Rómulo huyó de Roma llevándose la Loba capitolina.


También paseando podremos toparnos con alguna de las "Loggias" de la ciudad, antiguos edificios abiertos con arcadas como este que construyó en su día el Papa Pío II, allá por el siglo XV, la "Logge del Papa", aunque aquí ya nos hemos salido de Banchi di Sopra.


Siena sorprende en cada paso que se da. Pese a la enorme belleza de sus tesoros arquitectónicos conserva el encanto simple de pasear por sus orgullosos 17 barrios, los "contrade", que a menudo, sobre todo en vísperas del Palio, engalanan las calles y callejones con banderas.

 
LAS VISTAS DE SIENA Y LA TOSCANA

Hay muchos lugares para conseguir buenas vistas tanto del casco histórico como de la propia Toscana. A nosotros nos gustó, por ejemplo, escaparnos por la Vía Giovanni Dupré hasta llegar a la Vía Sant'Agata. Allí se encuentra la Iglesia de San Giuseppe y la conocidísima Fontana Della Contrada dell'onda y además de las ya mostradas vistas al Campanile, también se divisa el campo.


La Basílica de San Domenico o Santo Domingo es otro edificio muy cercano al centro que no deberíais perderos. Nosotros lo sacrificamos a la búsqueda de más vistas. Las mejores las podéis encontrar rodeando San Agustín a través de la Vía di Fontanella. Desde allí se divisan a la perfección las torres del Campanile y el Duomo y también, y puede que incluso más llamativo, los bellos tonos marrones de los edificios toscanos.



Nuestra experiencia en Siena fue sencillamente deliciosa y esperamos que la tuya también lo sea. Ojalá que sirvamos de ayuda y si quieres preguntarnos cualquier cosa no dudes en hacerlo, estaremos encantados de ayudarte. Como siempre abajo te dejamos algunos enlaces que quizá te ayuden en tu visita.






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Elise Y Otto Hampel, Conmovedora Oposición A Hitler... Mediante Postales


En entradas anteriores del blog hemos comentado que, aunque la idea generalizada sobre la actitud de la población alemana ante el nazismo casi hasta sus últimos días fue de una colectiva admisión y hasta complacencia con el régimen, existieron casos de individuos o pequeños colectivos que manifestaron su oposición a Hitler y trataron en la medida de lo posible de oponerse a él, normalmente pagándolo con su vida. Se trata de historias conmovedoras de las que fueron protagonistas personas de la calle como Georg ElserDietrich Bonhoeffero los hermanos Hans y Sophie Scholl. Hubo que esperar a los momentos finales del nazismo (desde 1944) para actuaciones más coordinadas y desde la cúpula del régimen como la celebérrima Operación Walkiria o la Conspiración de las botellas.
Pero si hay una historia de resistencia contra el nazismo que conmueve por su mezcla de sacrificio, ingenuidad, idealismo y lucha de David contra Goliat, esta es sin duda la del matrimonio formado por Elise y Otto Hampel. Se trataba de dos ciudadanos corrientes de Berlín. Elise formaba parte de la Liga de Mujeres del partido nazi y Otto era veterano de la Primera Guerra Mundial. Hasta que el hermano de ella, soldado del Tercer Reich, murió en batalla en noviembre de 1940. Esto hizo despertar en Elise, con el apoyo de su marido, la necesidad de hacer saber a sus compatriotas la verdadera cara del régimen nazi.
Dado que carecían de cualquier medio para hacer llegar sus protestas al resto de berlineses, la idea que se les ocurrió fue la de escribir postales con sus críticas a la realidad del nazismo y de Hitler, postales que posteriormente Otto se encargaba de dejar en diferentes lugares públicos de la capital alemana para que fueran leídos por sus conciudadanos. En estas postales se animaba a los berlineses a no colaborar con el gobierno de Hitler, a negarse a servir en el ejército alemán y a no efectuar donaciones a las organizaciones de ayuda creadas por el nazismo.
Se calcula que en un plazo de poco menos de dos años Elise y Otto escribieron alrededor de doscientas cincuenta postales, que Otto se encargaba de distribuir por Berlín. De manera casi inmediata su actuación llamó la atención de la Gestapo, que puso en marcha sus formidables medios para atrapar a lo que creían que era una célula organizada de resistencia comunista. Para la Gestapo el peligro no solo estribaba en el contenido de las postales en sí, sino también en el hecho de no tener la certeza de interceptar todos los escritos, es decir que algunos escaparan a su control e hicieran mella entre los berlineses y que fueran pasando de mano en mano sin serles entregadas. Eso implicaría que existirían ciudadanos alemanes que albergasen animadversión o, como mínimo, dudas hacia el régimen.
A pesar de la fama de siniestra eficiencia de la Gestapo y de disponer de multitud de informadores, y aunque cada vez que Otto dejaba sus postales en las calles de Berlín ponía en riesgo su vida, el matrimonio fue capaz de continuar con su actividad durante un período de casi dos años hasta que, por casualidad, Otto fue descubierto en octubre de 1942. Cuando fue interrogado tras su detención Otto manifestó que la idea de protestar contra Hitler le hacía plenamente feliz.
[caption id="attachment_9622" align="alignleft" width="300"]6B9F0510-D835-4784-84CB-C09A8C223C6APlaca conmemorativa de Elise y Otto en su casa de Berlín[/caption]
La pareja fue juzgada por el Tribunal del Pueblo, hallada culpable de alta traición y de desmoralizar a la tropa y condenada a muerte el 22 de enero de 1943. La sentencia se llevó a efecto y Elise y Otto fueron ejecutados el 22 de abril de 1943 en la prisión de Berlin-Plötzensee.
Conocí la historia de Otto y Elise a través de la película Cartas de Berlín, protagonizada por Emma Thomson, Daniel Brühl y  Brendan Gleeson, basada a su vez en la novela de Hans Fallada Solo en Berlín. 
Fuentes| Historical Association German Resistance Memorial Center

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